Fiesta de la Divina Misericordia de 2007

   
El Obispo Auxiliar de Madrid, D. César Augusto Franco Martínez presidió la Santa Misa en la Catedral de la Almudena, el segundo Domingo de Pascua
   
Antes de comenzar la Santa Misa se rezó el Rosario de la Misericordia meditado por el P. Diego Martínez Linares, presidente del Movimiento Apostólico de la Divina Misericordia de Madrid.  
   

 

Santa Misa en la Catedral, presidida por D. César Augusto Franco Martínez, Obispo Auxiliar de Madrid. Junto al Altar está el cuadro de Jesús Misericordioso.

 
   
   
Fiesta de la Divina Misericordia  
   
El segundo domingo de Pascua (el siguiente al domingo de la Resurrección) la Iglesia Católica celebra en el mundo entero la Fiesta de la Divina Misericordia. Esta fiesta fue incorporada al calendario litúrgico de la Iglesia Católica por el Papa Juan Pablo II el día 30 de abril del año jubilar 2000, con motivo de la canonización de Santa Faustina Kowalska. Tal incorporación fue comunicada oficialmente a toda la Iglesia por la Sagrada Congregación del Culto Divino mediante el Decreto "Misericors et Miserator", el día 5 de mayo del año 2000.

Además el Papa Juan Pablo II enriqueció esta Fiesta con la indulgencia plenaria a cuantos en ese día realicen actos de culto a la Divina Misericordia, confiesen sacramentalmente sus pecados, reciban la Sagrada Comunión y recen por las intenciones del Santo Padre. Dicho decreto fue publicado en "L'Osservatore Romano" nº 33, el día 16 de agosto de 2002.

La Fiesta es, de entre todas las formas de la devoción a la Divina Misericordia, la más importante. Jesús habló por primera vez a Santa Faustina de instituir esta fiesta en 1931, en Plock (Polonia) el mismo día que le dijo que pintara su imagen y le dijo: "Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia" (Diario, 49). Durante los años posteriores, Jesús le repitió a Santa Faustina este deseo hasta en catorce ocasiones, definiendo precisamente la ubicación de esta fiesta en el calendario litúrgico de la Iglesia, el motivo y el objetivo de instituirla, el modo de prepararla y celebrarla, así como las gracias a ella vinculadas.

El tema de la Misericordia Divina está presente durante todo el año litúrgico. Pero la elección del segundo domingo de Pascua para celebrarla indica la estrecha relación que existe entre el misterio pascual y la Misericordia. La Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo son, en efecto, la más grande manifestación de la Misericordia de Dios Padre hacia los hombres, especialmente hacia los pecadores.

Palabras de Jesús a Santa Faustina:
"Deseo conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia" (
Diario, 1109).
"Hija Mía, dí que esta fiesta ha brotado de las entrañas de Mi misericordia para el consuelo del mundo entero" (
Diario, 1517).

 
   

   

Rosario meditado de la Divina Misericordia, antes de la Santa Misa. La meditación de cada decena comenzaba con una breve lectura de la Sagrada Biblia en relación a la Misericordia del Señor, que se ha manifestado en todos los tiempos.  
   
   

   
   
   

Santa Misa en la Catedral, presidida por D. César Augusto Franco Martínez, Obispo Auxiliar de Madrid. Antes de la Santa Misa había Sacerdotes para confesar a los asistentes.  
   
   

Domingo de la Divina Misericordia de 2007, después de la Santa Misa en la Catedral de la Almudena.
Algunas personas han colocado flores junto a la estatua de Juan Pablo II. Este Papa en el año 1993 consagró la Santa Iglesia Catedral de la Almudena, y en el año 2000 instituyó la fiesta de la Divina Misericordia para la Iglesia Universal.
   
   

 
Domingo de la Divina Misericordia. Vista de los alrededores de la Catedral de Nuestra Señora de la Almudena junto a la estatua del Papa Juan Pablo II. Esta es la entrada lateral que se utiliza normalmente, pues la entrada principal de la Catedral solo se utiliza en ocasiones, como en la boda del Príncipe D. Felipe de Borbón y Dª. Leticia Ortiz.
Los escudos de los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI se pueden ver en la página de Internet de Ciudad del Vaticano.
www.vatican.va/news_services/press/documentazione/documents/sp_ss_scv/insigne/sp_ss_scv_stemma-bandiera-sigillo_sp.html
 
   
   

Cartel de la fiesta de la Divina Misericordia en Madrid. La Santa Misa estuvo presidida por D. César Augusto Franco Martínez, Obispo Auxiliar de Madrid.
Ese mismo día, el Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid D. Antonio María Rouco Varela, concelebró la Santa Misa en la Plaza de San Pedro del Vaticano, que estuvo presidida por el Papa Benedicto XVI y concelebrada por numerosos Cardenales, Arzobispos y Obispos, contando con la asistencia de casi 50.000 personas. Al día siguiente, lunes, el Papa Benedicto XVI festejaba su 80 cumpleaños.
 
   

   
Fiesta de la Divina Misericordia en la Iglesia de María Reparadora, e intronización del cuadro de Jesús Misericordioso
   
El Segundo Domingo de Pascua por la mañana, se celebró la fiesta de la Divina Misericordia en la Iglesia de María Reparadora, en calle Fomento 13, templo en Madrid de la Renovación Carismática Católica.

Ese mismo día, antes de la Santa Misa, se recibió con mucha alegría de todos los asistentes el cuadro de Jesús Misericordioso bendecido por el Sr. Cardenal de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela, que fue intronizado por D. Diego Martínez Linares, párroco de Virgen del Mar, Santuario de la Divina Misericordia de Madrid, y presidente del Movimiento Apostólico de la Divina Misericordia de Madrid. Es la primera Iglesia de Madrid, después de Virgen del Mar, donde se ha intronizado de modo solemne el cuadro de Jesús Misericordioso.

A este cuadro se le ha reservado un lugar permanente en la Iglesia de María Reparadora, cerca de las imágenes de la Virgen de Caakupé (Paraguay) y de San José con el Niño Jesús. En este Domingo de la Divina Misericordia, los asistentes pudieron ganar la indulgencia plenaria, y fueron bendecidos todos los cuadros y estampas de Jesús Misericordioso.

 
   
   

   
   
   

   
   
   

Después de la bendición e incensación del cuadro de Jesús Misericordioso, el P. Diego bendijo a los asistentes. Junto a él, el P. José María.  
   
   

   
   
   

   
   
   

El P. Diego presidió la Santa Misa, concelebrada por el P. José María. Los asistentes participaron desde mucho antes de la Santa Misa con lecturas y cantos, recordamos alguno "La Misericordia del Señor, cada día cantaré ...".  
   
   

 
   
   
   

 
El cuadro de Jesús Misericordioso está situado entre las imágenes de la Virgen de Caakupé (Paraguay) y de San José con el Niño.
Sobre la Virgen de Caacupé se puede ver:
www.corazones.org/maria/america/paraguay_caacupe.htm
 
   

 
Palabras del Papa Benedicto XVI en la homilía, en la Santa Misa del Domingo de la Divina Misericordia de 2007.

En este Domingo, concelebraron la Santa Misa con el Papa numerosos cardenales, arzobispos y obispos, y asistieron casi 50.000 personas en la Plaza de San Pedro del Vaticano. El lunes siguiente se festejaba su 80 cumpleaños.

Durante la homilía, el Papa habló de su experiencia de la bondad divina. “Así, en el mismo día, nací miembro de mi propia familia y de la gran familia de Dios”, aludiendo a que fue bautizado el mismo día de su nacimiento, lo cual “siempre he considerado un gran don de la Misericordia Divina”. «Las misericordias de Dios nos acompañan día tras día. Basta que tengamos el corazón alerta para poderlas percibir». «La propia vida puede servir para anunciar la misericordia de Dios». En su exposición, Benedicto XVI recordó a su predecesor Juan Pablo II, quien estableció la fiesta pascual de la Divina Misericordia.

www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=105943

 
   

 
   
Palabras del Papa Benedicto XVI en el rezo del Regina Caeli, en el Domingo de la Divina Misericordia de 2007

Antes de rezar el Regina Caeli, entre otras cosas el Papa dijo: “Por voluntad de mi venerado Predecesor el Siervo de Dios Juan Pablo II, que murió precisamente después de las primeras Vísperas de la Festividad, este domingo está dedicado también a la Divina Misericordia. En tan especial fiesta, he celebrado esta mañana, en la Plaza de San Pedro, una Santa Misa acompañado de cardenales, obispos y sacerdotes, de fieles de Roma y de muchos peregrinos que han querido estrecharse con el Papa la víspera de sus 80 años”.

Después del Regina Caeli, Benedicto XVI saludó a los peregrinos en varios idiomas. Esta es la traducción de sus palabras en idioma polaco: “Saludo cordialmente a todos los compatriotas del Papa Juan Pablo II. Hace cinco años, en Cracovia, él confió el mundo entero a la Divina Misericordia, de la cual la humanidad tiene tanta necesidad cada día. Pidamos que este don de Dios se conceda sobre todo en aquellas naciones donde domina la vejación, el odio y la tragedia de la guerra. Que el Divino Amor derrote el pecado y que el bien venza el mal. Debemos ser testigos de la misericordia. Os deseo a todos vosotros la verdadera alegría pascual”.

www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=105944

 
   

   
Consagración de la diócesis de Toledo y de toda España a la Divina Misericordia
El 23 de enero de 2007, el Cardenal Primado de España y Arzobispo de Toledo, Mons. Antonio Cañizares, realizó la consagración de la diócesis de Toledo y de todas las tierras de España a la Divina Misericordia, haciéndose eco de la consagración del mundo entero realizada por el Papa Juan Pablo II en 2002, y utilizando la misma fórmula. El acto tuvo lugar en la S.I. Catedral Primada, en la solemnidad de San Ildefonso, coincidiendo con la apertura del año Jubilar, en el XIV Centenario del nacimiento de San Ildefonso, quien también fue Arzobispo de Toledo.

"Dios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo, y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu, Consolador, te confiamos hoy el destino de la diócesis de Toledo, de España, y de todo hombre.
Inclínate hacia nosotros pecadores, sana nuestra debilidad, vence todo mal, haz que todos los habitantes de esta tierra toledana y de todas las tierras de España experimenten tu misericordia, para que en ti, Dios Uno y Trino, encuentren siempre la fuente de esperanza.
Eterno Padre, por la dolorosa pasión y resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén"
.
( www.architoledo.org/arzobispo/Cartas%202007/XIV%20Centenario%20San%20Ildefonso.pdf )

   

   
Consagración del mundo a la Divina Misericordia
Consagración hecha por Su Santidad Juan Pablo II el 17 de agosto 2002, en el Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia-Lagiewniki (Polonia).

"Dios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador, te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre.
Inclínate hacia nosotros, pecadores; sana nuestra debilidad; derrota todo mal; haz que todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia, para que en ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza.
Padre eterno, por la dolorosa pasión y resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén".
( www.corazones.org/jesus/divina_misericordia_consagracion.htm )

   

 
   
Homilía del Tercer Domingo de Pascua  
Santa Misa retransmitida por Radio Nacional de España, Radio 1, desde la Parroquia Virgen del Mar, Santuario de la Divina Misericordia de Madrid, en el Domingo 22 de abril de 2007. Celebró la Santa Misa el Párroco, P. Diego Martínez Linares, también presidente del Movimiento Apostólico de la Divina Misericordia de Madrid.  
Homilía del P. Diego Martínez.  
   
“Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero” Jun. 21, 17

         Es la proclamación que hoy, en la persona de Pedro, hace la Iglesia ante el universo entero. Sabemos muy bien que en la intención del evangelista, la voz de Pedro es la voz de la Iglesia. Y esa voz hoy proclama, con inmensa alegría, que Cristo ha resucitado y que El es la única salvación, el único camino y la única vida verdadera para todo hombre y mujer que viene a este mundo. El es el Señor de cielos y tierra, el único capaz de dar sentido y valor a la vida del hombre, de todos los hombres, de todos los pueblos.

         El pasado domingo celebramos con toda la Iglesia la gran Fiesta de la Divina Misericordia, de la que Santa Faustina Kowalska fue la gran apóstol e impulsora. Todos los Papas modernos, desde el entrañable beato Juan XXIII, y de un modo muy especial el inolvidable Juan Pablo II, han entendido bien que la necesidad más grande que tiene el mundo moderno es la Misericordia, porque ésta, junto con el Amor, son el cimiento de la verdadera paz, de la verdadero justicia y condición indispensable de la convivencia humana.

         En la liturgia de este tercer domingo de Pascua contemplamos la Misericordia misma de Dios en acción, Jesucristo Resucitado que sale al encuentro del hombre, enredado en sus afanes y búsquedas, atrapado en sus impotencias y debilidades, para salvarlo de su incapacidad estéril.

         Con este encuentro del Señor resucitado con sus discípulos junto al lago de Galilea se concluye el Evangelio de San Juan. Es una meditación sobre la misión de la Iglesia, la barca de Pedro, en el mar de la historia de los hombres, el mundo en todas sus dimensiones.

         “Echad las redes…” Los hechos reales que describe el evangelio de San Juan son siempre transparencia de pensamiento y visión superior. En este caso el faenar de los pescadores simboliza la misión evangelizadora. Están juntos siete discípulos, símbolo de totalidad. Todos a una, en docilidad espontánea, la iniciativa de Pedro. Bregan toda la noche por su cuenta, sin conseguir nada. Amanecen cansados, con las manos vacías y desalentados. Este es el momento de la gracia, que florece sobre la humildad, desde la experiencia de la humana impotencia. Recuerdan aquella palabra de Jesús: “Sin mí no podéis hacer nada” .

         Los discípulos obedecen por instinto al Maestro y de una sola redada llevan a sus pies “ciento cincuenta y tres peces grandes” (esta cifra en el ambiente de los primeros lectores del evangelio significaba la universalidad de todos los pueblos de la tierra). Cada apóstol reacciona de una manera: Juan como contemplativo que es, Pedro de modo impetuoso, los otros cinco fieles a su oficio remando. (Sin estos anónimos y constantes remeros, que simbolizan al pueblo de Dios anónimo, de poco serviría la barca de la Iglesia y la singularidad de los grandes, de los pastores). Una vez en la orilla, todos gozan por igual en la “mesa” del Señor. En aquel pan y pescado el evangelista contempla la mesa de la Eucaristía de la que nosotros hoy estamos, también participando: su Palabra, su Carne y su Sangre que nos dan la vida. En este alimento la Iglesia se encuentra cada día con el Resucitado.

         “Apacienta mis ovejas…”  Cristo resucitado, único Pastor de la Iglesia, confía al ministerio pastoral de Simón Pedro la totalidad de su “rebaño”. Pero para poder ejercer dicho ministerio es condición imprescindible estar unido al Señor por un vínculo de amor, más fuerte que la misma muerte. El amor a Cristo es la prueba suprema de madurez del apóstol. Amor sincero, patente, capaz de contrapesar en humildad las propias caídas.

         “Sígueme”  El autor del evangelio de San Juan quiso dejar patente su veneración por Pedro, quien ya hacía varios años que había seguido a Cristo hasta el fin muriendo por él y como él en una cruz.

         “Sígueme”  Es también hoy para todos y cada uno de nosotros, los que estamos aquí presentes en este Santuario de la Divina Misericordia y cuantos me escucháis a través de las ondas, la invitación que Jesús nos hace. Porque también hoy la Iglesia, que somos todos nosotros, estamos llamados a dar testimonio, con nuestras palabras, nuestras acciones y si necesario fuera con nuestra propia vida, del Evangelio de Jesucristo a todos los hombres.  Amén!

 
   

 

  Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina, devoción a la Divina Misericordia, Segundo Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia:  
                       
Hoja 1 Diario     Madre de Misericordia Hoja 8
Hoja 2 Santa Faustina     Referencia al aborto Hoja 9
Hoja 3 Santuarios     Santos Angeles Hoja 10
Hoja 4 Biografía     Misericordia al prójimo Hoja 11
Hoja 5 Indulgencias     Fiesta Madrid 2004 F2004
Hoja 6 Fiesta Madrid 2003     Fiesta Madrid 2005 F2005
Hoja 7 Madrid 1956-2006     Fiesta Madrid 2006 F2006
Hoja 7b Madrid 2007-2008     Fiesta Madrid 2007 F2007
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